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Ajeém: una historia trágica de contaminación por plásticos

Ajeém: una historia trágica de contaminación por plásticos

por Maribel Badillo-Alemán •  Alfredo Gallardo-Torres  •  Xavier Chiappa-Carrara | Oct 25, 2023 | Espejo, No. 7 Océano y Cambio Climático

El Antropoceno es una unidad de tiempo geológico que, si bien no es reconocida universalmente1, se utiliza para referirse al período actual de la historia de la Tierra. Se caracteriza por los cambios en el clima del planeta y las alteraciones a la biosfera debidas a la introducción y acumulación de materiales exógenos producidos por distintas actividades humanas.

En el periodo comprendido entre mediados del siglo XX y los inicios del siglo XXI, la huella humana en el planeta aumentó notablemente, con consecuencias, a veces catastróficas, sobre los ecosistemas de todo el mundo. Se ha caracterizado por la creciente producción y uso de plásticos que, en su mayoría, son polímeros orgánicos de alto peso molecular, sintetizados a partir de derivados del petróleo. La versatilidad de usos que tienen estos materiales y los costos reducidos de su producción han provocado su inevitable acumulación en el medio ambiente natural. 

La contaminación por plásticos afecta a los sistemas de agua dulce, terrestres, atmosféricos y marinos. Además de la contaminación química, se han documentado los efectos nocivos que conlleva la ingestión de este tipo de materiales por muchos grupos de organismos2, lo que incluso representa riesgos para la salud humana3.

En un trabajo publicado recientemente4 se indica que, por lo menos, unas mil 565 especies de organismos terrestres, dulceacuícolas y marinos ingieren plásticos. Estos organismos pertenecen a una amplia gama de grupos, por lo que los efectos directos relacionados con este consumo se manifiestan en muchas ramas del árbol de la vida.

Por lo menos unas 1,565 especies de organismos terrestres, dulceacuícolas y marinos ingieren plásticos.

A lo largo de la historia evolutiva de la vida en el planeta, los organismos se han enfrentado al desafío que significa discriminar qué acciones les son benéficas y cuáles perjudiciales. En el caso de los procesos de alimentación, reconocer a una presa potencial depende de las señales que percibe un individuo que lo llevan a aceptar o rechazar un tipo particular de alimento. Los costos de aceptar una mala opción o de rechazar una buena pueden ser tan grandes como poner en riesgo su propia vida.

Para los humanos la posibilidad de consumir plásticos resulta en una pésima opción alimentaria, pero existen ciertos cambios en las condiciones de la naturaleza que pueden modificar los hábitos de consumo de algunas especies con el aumento de la disponibilidad de plástico en el ambiente. 

Por un lado, la presencia de bolsas de distintos tamaños, formas, colores y olores que emiten los desechos orgánicos que contienen, se convierten en señales que son malinterpretadas por algunos organismos. Por el otro, al haber un creciente número de desechos, crecen las probabilidades de que la fauna silvestre encuentre e interactúe con esos residuos.

Al estudiar estos fenómenos con más frecuencia se hacen evidentes los efectos que conlleva el consumo de objetos de plástico, como lo muestra la historia de Ajeém. Éste es el nombre que recibió un cocodrilo habitante de las aguas pantanosas de la ciénega de Sisal, en Yucatán. 

Ajeém es un cocodrilo híbrido de las especies Crocodylus moreletii (cocodrilo de pantano) y C. acutus (cocodrilo de río) ya que presenta características morfológicas de ambas especies. En su juventud, Ajeém seguramente tenía una coloración amarillenta con manchas negras y, conforme alcanzó la madurez, su coloración se tornó negra u obscura. Normalmente se alimenta de peces, mamíferos, anfibios, aves u otros reptiles y, cuando las presas escasean, se alimenta de carroña.

La contaminación por desechos plásticos es una nueva amenaza para los cocodrilos y otras especies.

Hasta la década de los años setenta del siglo pasado, los cocodrilos que habitan en México fueron cazados desmedidamente para obtener su valiosa piel. Ello puso en peligro de extinción a varias especies, en particular al cocodrilo de pantano (C. moreletii). Ante esa alarmante situación, se estableció una veda para reducir la mortalidad de los cocodrilos mexicanos. 

Esta medida, junto con otras acciones, como la reproducción en cautiverio y la creación de áreas naturales protegidas, contribuyó a la recuperación de las poblaciones5. A la fecha, tanto C. moreletii como C. acutus son especies que se encuentran sujetas a protección especial por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), mientras que C. acutus es considerada como una especie vulnerable por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

A pesar de que las ciénagas, lagunas costeras, manglares y aguas pantanosas de la península de Yucatán son el hábitat de estas increíbles criaturas, muchos de estos ecosistemas son afectados por la contaminación y se han convertido en tiraderos de basura ilegales al aire libre. Así, los desechos plásticos son una nueva amenaza para los cocodrilos y otras especies.

Al sitio otrora prístino en el que vivió Ajeém, la basura llega de varias formas. Se utiliza la ciénaga como basurero, por usos y costumbres, y porque el sistema municipal de recolección de basura es deficiente. Los camiones que transportan la basura de Sisal a los rellenos sanitarios no son adecuados por lo que, durante los trayectos, pierden decenas de bolsas con basura que se esparce por la carretera y, eventualmente, llegan a la ciénaga.

Las personas que visitan este pueblo mágico, ya sea porque van a disfrutar la playa, el manglar o los cenotes, dejan basura diseminada por estos sitios. También hay desechos que provienen de otras zonas de la región e incluso de otras partes del mundo y que, arrastrados por las corrientes marinas, llegan a las costas de Yucatán. 

Despertemos y cobremos conciencia: el planeta nos necesita.

Esta situación expone a la fauna silvestre a la muerte por ingesta de residuos plásticos que, al ser confundidos por comida, tienen múltiples efectos negativos. Entre ellos se han documentado deficiencias nutricionales, alteraciones fisiológicas y el deterioro de las funciones gastrointestinales. Esto fue lo que le ocurrió a Ajeém, quien consumió una gran cantidad de bolsas plásticas de basura que se encontró en la ciénaga. Las bolsas obstruyeron su tracto digestivo, provocándole una agonía lenta y dolorosa que, finalmente, lo llevó a la muerte (Figura 1).

Figura 1. Restos del cocodrilo Ajeém, híbrido de las especies Crocodylus moreletii (cocodrilo de pantano) y C. acutus (cocodrilo de río) en la ciénaga de Sisal, Yucatán. La gran cantidad de desechos plásticos que ingirió le obstruyeron el intestino, causándole la muerte (fotografía de Maribel Badillo Alemán).

Cocodrilos e individuos de otras especies están expuestos a seguir el mismo destino. La historia de la vida en nuestro planeta muestra que la selección natural y el aprendizaje son procesos que pueden ayudar a desarmar ésta que ha sido llamada una trampa evolutiva6 porque, en otras circunstancias, diversificar los hábitos de consumo permitiría ampliar el espectro alimentario de una especie. 

Sin embargo, se requiere de mucho tiempo para que estos mecanismos actúen y se reviertan las tendencias de decrecimiento demográfico que conlleva consumir materiales dañinos. Ello destaca la necesidad de implementar otras soluciones, basadas en la intervención humana para cambiar los hábitos de consumo a fin de reducir la presencia de contaminantes en nuestros ecosistemas y así conservar la fauna silvestre.

Ajeém, en lengua maya, significa “despierta”. Nombrándolo así, hemos querido darle un significado a la muerte de este cocodrilo para que despertemos y tomemos conciencia de que el planeta nos necesita. Actuemos ante la crisis ambiental en la que nos encontramos y revirtamos la contaminación al evitar consumir plásticos de un solo uso, disponiendo apropiadamente de la basura que generamos y fomentando el reciclaje de varios tipos de desechos. Estas son algunas de las iniciativas urgentes puesto que ya fuimos alertados que la escala de las amenazas a la biosfera y todas sus formas de vida, incluida la humanidad, es tan grande que es difícil de comprender incluso para los expertos7.

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Maribel Badillo-Alemán

Laboratorio de Biología de la Conservación, Facultad de Ciencias, UNAM

Alfredo Gallardo-Torres

Laboratorio de Biología de la Conservación, Facultad de Ciencias, UNAM

Xavier Chiappa-Carrara

Laboratorio de Biología de la Conservación, Facultad de Ciencias, UNAM

  1. Steffen, W., Grinevald, J., Crutzen, P. J., & McNeill, J. (2011). The Anthropocene: Conceptual and historical perspectives. Philosophical Transactions of the Royal Society A, 369(1938), 842-867. https://doi.org/10.1098/rsta.2010.0327
  2. Bucci, K., Tulio, M., & Rochman, C. M. (2020). What is known and Unknown about the effects of plastic pollution: A meta‐analysis and systematic review. Ecological Applications, 30(2). https://doi.org/10.1002/eap.2044
  3. Wright, S., & Kelly, F. J. (2017). Plastic and human health: a micro issue? Environmental Science & Technology, 51(12), 6634-6647. https://doi.org/10.1021/acs.est.7b00423
  4. Santos, R. G., Machovsky-Capuska, G. E., & Andrades, R. (2021). Plastic ingestion as an evolutionary trap: toward a holistic understanding. Science, 373(6550), 56-60. https://doi.org/10.1126/science.abh0945
  5. Sánchez Herrera, Ó., López Segurajáuregui, G., García Naranjo Ortiz de la Huerta, A., & Benítez Díaz, H. (2011). Programa de monitoreo del Cocodrilo de Pantano  (Crocodylus moreletii) México-Belice-Guatemala. Conabio y Semarnat. http://www.conabio.gob.mx/institucion/cooperacion_internacional/doctos/manualf_monitoreo_cocodrilo.pdf
  6. Santos, R. G., Machovsky-Capuska, G. E., & Andrades, R. (2021). Plastic ingestion as an evolutionary trap: toward a holistic understanding. Science, 373(6550), 56-60. https://doi.org/10.1126/science.abh0945
  7. Bradshaw, C. J. A., Ehrlich, P. R., Beattie, A. J., Ceballos, G., Crist, E., Diamond, J., Dirzo, R., Ehrlich, A. H., Harte, J., Harte, M. E., Pyke, G. H., Raven, P. H., Ripple, W. J., Saltré, F., Turnbull, C., Wackernagel, M., & Blumstein, D. T. (2021). Underestimating the challenges of avoiding a ghastly future. Frontiers in conservation science, 1. https://doi.org/10.3389/fcosc.2020.615419
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